Minucias cotidianas que (nos) importan

Dosis #7: ¿Ola coreana?¿Khéseso?!

Así como algunas no tenemos ni la más remota idea de quién es Rosalía y qué es eso del Motomami (al menos hasta hace unos días), también están o estamos quienes no tenemos muy claro todo el furor que están causando los contenidos coreanos, pero no está de más saberlo, sea porque en esa ola (llamada Hallyu) puede haber algo que resulte de nuestro interés o nomás por tener tema de conversación señorial novedoso.

En una de esas, algunas de ustedes está de lo más enterada y hasta es fan de alguna serie proveniente de aquellas tierras que puedan recomendar(nos).

En esta entrega, la Pitirijaz sacó sus dotes periodísticos para darnos un reporte detallado y conciso sobre por qué lo coreano está más que en onda. Dense.

La ola coreana que nos ha llevado a más de una

Aunque se hayan comprado unas mascarillas del Miniso o bailado Gangnam Style en una boda, ya cuenta. Y es que los contenidos coreanos realmente han conquistado el mundo. Empezó como un discreto nicho entre adolescentes (¿les suena To All the Boys I Loved Before en película o libro?) hasta convertirse en una verdadera industria que representa una considerable derrama económica para Corea del Sur. 

Squid Game o Parásitos ya nos demostraron el alcance masivo de las producciones coreanas, conquistándonos con historias que podrían parecer lejanas pero que conectan con emociones y sobretodo, inquietudes profundamente humanas que sobrepasan las barreras geográficas o culturales.

Vimos El juego del calamar y seguramente nos hizo recordar la angustia y desesperación a las que nos llevó esa deuda que parecía im-po-si-ble de pagar. Nos muestran una cultura, gastronomía e idioma muy diferente al nuestro, pero nos identificamos con el gusto por comer entre seres queridos platillos típicos, los deseos de crecer laboralmente, de encontrar el amor y hasta vemos reflejado el machismo que existe también en nuestra cultura. 

“Prestamos mucha atención a la visualización, al decorado, a la música y a la simplificación del argumento, para que sea más accesible y fácil de sintonizar para los espectadores que quizá no sean fans de los dramas K de antes”, declaró Don Kang, vicepresidente de contenidos de Netflix Corea, cuando confirmaron una importante inversión de la plataforma para crear contenidos en Corea del Sur.

Son contenidos accesibles que conectan con nuestras emociones y además nos llevan a conocer estéticas y costumbres diferentes a lo que siempre hemos visto. “Siempre descubro algo nuevo con los contenidos coreanos, cosa que ya no me pasa con los anglosajones o latinos”, nos comparte Claudia González, periodista especializada en entretenimiento.

Ver un k-drama nos despierta la curiosidad por el kimchi, el hanbok y un sinfín de cosas, incluyendo las diligentes rutinas de belleza coreanas que les dejan esos cutis tan espectaculares. 

En cuanto a la música, Claudia nos cuenta que si bien siguen la fórmula norteamericana porque el fundador Lee Soo Man tomó su inspiración de ahí, ha terminado por ser algo más espectacular con artistas supercompletos que cantan impecablemente, bailan coreografías hipercomplejas y más allá de que su éxito dependa de canciones pegajosas, desarrollan artistas integrales en toda la extensión de la palabra: “Muchos de ellos componen, producen, tocan instrumentos, hacen modelaje, actúan, en fin, son artistas multitalentosos”.

En Corea no se crean productos musicales, se desarrollan ídolos (como mi Choi Si Won del amor) que, aunque para nuestra mente señorial y occidental todavía resulte inverosímil el fervor que desata entre sus seguidores, existe, y una vez que conocemos más sus historias, terminamos por aceptar que está justificado. 

Gracias a las plataformas de streaming de contenidos audiovisuales y musicales, hoy es mucho más fácil acceder a este tipo de contenidos que, como dicen los expertos, “han llegado para quedarse”.

Hay para todos los gustos, desde historias súper románticas o grupos de k-pop ultraempalagosos, hasta producciones más contemplativas, oscuras e incluso hasta rockeras. Solamente es cosa de abrir la mente, el corazón y el paladar (recomiendo).

Ustedes, ¿se han enganchado con alguna serie coreana? ¿Con cuál?

‘Treinta y nueve’ es de las series coreanas hiperexitosas. La encuentran en Netflix

<En nuestra próxima edición>

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